Filo - Espacio de Arte

MIRIAM PERALTA

"Dibujos y otros rollos"

(dibujos y casi objetos)

Del 25 de septiembre al 14 de octubre

 

 



MIRIAM PERALTA

"Dibujos y otros rollos"

El dibujo tiene mucho de desenrollar un ovillo tirando de la punta de una línea. Existen por lo tanto dos dinámicas: sorprenderse y dejarse llevar por ella o determinar de antemano el destino de esa línea. Cuando se dice aprender a dibujar se dice en cierto modo aprender a condicionar la línea a un modelo, a un “a-priori”. Pero también hay otros que se dejan llevar por la dinámica de la línea que no por sí es representativa del mundo figurativo. Ahora bien, la línea actúa en el espacio, éste puede ser una hoja de papel pero también puede ser (¿por qué no?) el espacio real, o sea aquel donde los objetos existen y dan sombras. ¡Acaso no existen máquinas de dibujar sombras? Un clavo por ejemplo, es una línea –un tanto gruesa– en el mundo de los objetos y su sombra es una línea evanescente. Un trazo evanescente hecho con carbonilla, por ejemplo, juega con esa sombra, si es de sanguínea el trazo deviene color.

 

 

Argentina, cuarenta y cuatro años, concubina
reincidente, dos hijos, una nieta.
Formación académica en Bellas Artes
y grupal en “La Gilarda”.
Ocho años de trabajo en “Submarino” (taller) no remunerados.
Exposiciones individuales y colectivas,
Algunos (pocos) premios.

El espacio plano del dibujo puede jugar con el espacio real de los objetos. El espacio de los dibujos-dibujos (aquellos en papel) pueden jugar con el espacio real del ambiente donde son colocados (esto es lo que vulgarmente se dice “saber colgar cuadros”). Estas banales reflexiones tienen que ver en el mundo del dibujo (vulgarmente asociado a la representación) con su intrínseca naturaleza abstracta (esto es, previa al destino posterior que se le dará a la línea). En este aspecto, por asociación con otro lenguaje artístico, puede decirse que éste es el aspecto musical del dibujo, determinado por el juego de sus elementos esenciales: línea-espacio. El objeto que generalmente es convocado representativamente por la línea puede –en el mundo ya no de la “realidad-ficción” si no de la “realidad”– jugar con ella. De esta manera las funciones se reclasifican, se desconstruye una naturaleza del dibujo para construirla en otra. (Luis Felipe Noé)

* Texto extraído del catálogo de la muestra “Campo de dibujo”, Centro Cultural Recoleta, marzo de 2001.