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Casi
todos los países del mundo y un único tema: la nueva humanidad que
Venecia propone en un crudo retrato, a través del video, el cine,
la performance, la fotografía y la pintura, puestos en escena en
la más extrema de las muestras.
Se atraviesan las columnas de Hércules y se entra a la
primera Bienal del Tercer Milenio. Es la “Platea de la Humanidad”
que invade toda Venecia desde el 9 de junio y hasta noviembre del
2001. Piedra fundamental definitiva sobre el Novecientos, retrato
redondo de un hombre nuevo, transgénico, químico, tecnologizado,
desnaturalizado, extraviado, en búsqueda de sí mismo en un mundo
ya post-humano. “Quiere ser una Bienal llena de sorpresas”, dice
eufemísticamente el director Harald Szeemann. Más: es un recodo
definitivo, un shock, un motivo de reflexión profunda y no sólo
sobre el arte. La columna deHércules habre la muesta.: de un lado
el “Pensador” de Rodin, concentrado en el bronce y en la seguridad
de una mente todavía intactos; del otro la “Fin del siglo XX ” de
Joseph Beuys, hermética y sombólica instalacióne enormes piedras
lávicas “que yacen sobre el piso con ojos redondeantes como pescados
prehistóricos”, comenta Szeemann. “Hay que pasar del Humanismo a
la Humanidad”,decía Beuys. “Hay que perder la utopía social y reencontrar
al individuo”, dice hoy Szeemann y el individuo en esta megagaláctica
bienal que ocupa toda iglesia, toda plaza, todo patio de la Serenissima,
es el hombre global que llega a la Laguna desde cada rincón del
mundo y que tiene como único común denominador una revolución padecida
y sin ideología. Es el hombre-hormiga de la masa, incómodo con su
cuerpo y su habitat, viviseccionado como un insecto, escudriñado
en sus obsesiones, relatado en sus más íntimas conductas por videos,
pinturas, fotografías, instalaciones, películas, danzas, poesías.
Porque ésta “Platea de la Humanidad” se deshizo con el Novecientos
también de sus consignas: la abstracción y la figuración, lo moderno
y lo posmoderno, la vanguardia y la tradición, todo está permitido.
Estamos en el año cero
.

SEXO Y SUMO.
En alto, desde izquierda:
plaza San Marco según el proyecto del pintor polaco Leon Tarasewicz;
los luchadores de sumo de Yishai Judisman;
el amor en un video de Chris Cunningham.
Al lado: muchacha con estigma s de Heli Rekula.
Sobre el fondo: un piso de rostros del artista chino Do-Hodo Suh
Abajo: videogame de Magnus Wallin
.
Un
diluvio de cuerpos nómades, sin morada fija, de cuerpos amontonados
en subtes, playas y piscinas
LOS ULTRACUERPOS. No goza de buena salud el cuerpo
del Nuevo Humanismo. Por cierto está fuera de la norma, transgresor,
con poco glamour. Empezando por aquel muchachochete adolescente
afectado de gigantismo del inglés Ron Muech que domina la entrada
del edificio de las Corderie, interrogando al espectador con sus
facciones robóticas. Es extremadamente grande, como extremadamente
diminuta es la mamá del japonés Tatsumo Orimoto, con su “big shoes”
esculpida a mano por el hijo y su físico herido por el Alzheimer.
También el sueco Magnus Wallin clava el cuerpo al handicap, con
dibujos de computadora: video games inspirados en Lara Croft, pero
poblados de personajes que parecen salidos de los cuadros de Bosch,
en los que abundan defectos físicos y psicológicos. Y luego un diluvio
de cuerpos nómades, sin morada fija (como los cirujas del video
del albanés Anri Sala), de cuerpos sudados y apilados en subtes,
playas y piscinas (como en la foto de nuestro Massimo Vitali), de
cuerpos virtuales que se asoman de la web, de cuerpos inmateriales
suspendidos en la luz, de cuerpos torturados y hambrientos. Menos
mal que llega Vanessa Beecroft a con sus lindas hermanas, de cuerpo
sensual y luminoso pero ellas también, mirándolas atentamente tienen
un indefinido olor a clon.

PIDO ASILO
Si tio web del artista francés Mattieu Laurette para obtener
la ciudadanía norteamericana.
EL
MITO DEL ATLETA.Nunca se había visto tanto deporte
en una Bienal, músculos y arte en el Novecientos realmente no se
asociaban. Por el contrario, aquí luchadores de zumo, jugadores
de basquet, entrenadores en sus bancos y hasta un partido organizado
por el mexicano Gustavo Artigas que pone en campo dos equipos de
deportes diferentes, cada uno con su regla de juego, en una imposible
competencia. En el nuevo escenario del siglo XXl, el certamen deportivo,
el culto del atleta, la derrota y el desafío se tornan metáfora
central de la existencia humana. Como en el video del sueco Siltberg
en el cual un maestro de judo es obligado a girar con esferas en
pies y manos sobre láminas de hielo en búsqueda de un imposible
equilibrio. O como los versos de la poetisa María Luisa Spaziani
que campean en las Corderie en el “Bunker poético “ que juega a
transgredir las obras: “Si todo cuerpo humano es una Ferrari para
un último control averiguese si queda carburante”. Ha nacido un
tren.
EL
SEXO.La humanidad globalizada no lo ha olvidado
y se las ingenia todavía a hacerlo, pero de manera extraña. En el
agua, por ejemplo como el costarricense Jaime Davis Tilschler. O
en el cyber espacio, como sugiere el inglés Chris Cunningham en
su video “Flex” que despierta los sentidos del espectador con cuerpos
electrónicos que se agarran, se aman, se rechazan. Una especie de
“Lección de anatomía” moderna para apasionados de realidades virtuales.
Pero hay obviamente mucho sexo perverso; es suficiente citar Paul
Graham, otro británico de la última wave, con sus “Paintings” graffiti
apenas aludidos. De los que emergen oscuros deseos, homosexuales,
hetero, pedófilos, travestis. Sorpresivamente tiene una connotación
erótica (pero no porno, sino más bien irónica) también la película
realizada en sección Cine por el artista portugués Julião Sarmento
junto con el director armenio Atom Egoyan.
LA
ULTIMA MUJER. No son para nada tiernas las mujeres
subidas a la escena de la “Platea de la Humanidad”: amazonas del
futuro, sujetos rebeldes. Se mueven contra la historia y la hacen
añicos. Minette Vari, sudafricana, se presenta desnuda como una
diosa griega en un video y come y revomita la historia de su país.
Tania Bruguera, cubana, usa sus perfomances para atacar el embargo
internacional. La finlandesa Laura Horelli propone un mapa del mundo
casi todo blanco en el cual colorea exclusivamente los paises que
han tenido mujeres-presidentes. Georgina Starr, artista de la new
wave británica evidencia una actitud irónica-agresiva con sus niños
vestidos de conejitos que matan unos tras otros los modelos de un
desfile de modas. Casi nada en comparación con Lucinda Devlin (USA)
y de sus fotografías horrorizantes sobre las cámaras de la muerte,
condena sin apelación de la pena capital.
Números
y lugares
La 49’ Bienal internacional
de arte de Venecia se ha inaugurado el 9 de junio de 2001
y
se cerrará el 4 de noviembre próximo.
Los países participantes son 65 y miles los metros cuadrados ocupados
por las muestras.
La gran muestra internacional “Platea de la Humanidad” ocupa los
Giardini,
el Arsenal y los nuevos espacios del islote y del jardín de las
Vergini.
Pero pabellones y muestras “a latere” hay en toda la ciudad. www.
labiennale.org

La casa del horror.
El único pabellón de la 49’ Bienal que puede jactarse en tener dos
portones es el alemán. El primero es el oficial, el segundo una
puertecita de los años ’50. “Esta puerta debe quedar entreabierta”,
susurra el artista Gregor Schneider que con apenas 36 años tiene
el honor de representar a Alemania en la Bienal. En efecto, allí
está su casa: un palacete de dos pisos en el cual Gregor vive casi
recluido desde más de 16 años, transformando como un topo enloquecido
cada pared, ventana y empotrado, hasta crear un gigantesco castillo
de los horrores una pesadilla kafkiana de cemento y madera. Lo lindo
es que, luego, el incansable Gregor traslada cargándolos pedazos
enteros de esta “Urhaus” (Casa originaria) suya dando vuelta por
el mundo: el año pasado un par de piezas para el “Apocalypse” a
Londres y ahora las 22 habitaciones, sótanos incluidos, en Venecia.
Pero hay que entrar con cautela: uno puede hundirse por un par de
pisos, o encontrarse encerrado en ambientes tan herméticos como
para ser desaconsejables a quien sufra de claustrofobia. El lo dice
claramente: “Sueño con un visitador que no salga más de mi casa”.
(stefano vastano)
El
sueño del director Harald Szeemann es que en Venecia los dioses
de diferentes pueblos dialoguen entre sí
SOLO
NOS QUEDA DIOS. Es un tema que tiene gancho en
el post-Jubileo y el sueño de Harald Szeemann es que los dioses
de diferentes pueblos dialoguen entre ellos en un métissage también
religioso
.
A TODO DEPORTE
Arriba: partido entre basquet y footbal de Gustavo Artigas. Al
lado: una piscina en una foto de Max Dean
Si el Papa va a Damasco y entra a una mezquita, pues una sala de
la Muestra edición ’49 propondrá la “Nona hora” de Maurizio Cattelán,
con Juan Pablo II abatido por un meteorito gigante, junto con “Islam”
de Mimmo Rottela donde una mujer musulmana padece los acostumbrados
desgarros del artista. Todavía más en la línea de la pacificación
a profetizado la finlandesa Maaria Wirkkla con su arca de Noé que
recoge tanto el Corán como la Biblia. Pero está también la pieza
inédita de pura devoción: son los cuadros romboidales que el alemán
Gerald Richter había pintado para la iglesia de Padre Pío. Pero
al Vaticano no le gustaron y los devolvió al remitente.
HABITAT. ¿Dónde viviremos? ¿En qué tipo de ciudades
ó casas? ¿Qué mundo construiremos? ¿Qué final tendrá la naturaleza?
Los artistas responden. Algunos, como el estadounidense Richard
Serra desorientan al visitante, con estructuras espiraliformes en
metal de paredes altas (4 metros), ambientes laberinticos, monumentos
que no muestran otra cosa que a sí mismos. Otros invitan al placer
en tensas-estructuras elásticas, jocosas y perfumadas de especias,
como hace el brasilero Ernesto Neto. Desde olores exóticos y paraísos
perdidos se pasa a espacios angostos como la claustrofóbica “BBBreathless”
de Loris Cecchini: casa de goma que respira pero que se asemeja
mucho a una celda (y de imágenes de prisiones esta Bienal está llena).
Apenas se dejan a espaldas las florestas ecológicas, el Tercer Milenio
se habre hacia el hinteerland metropolitano. Habre las Corderie
una super-instalación de la pareja Botto&Bruno, poetas de la periferia
urbana con sus piezas “Ball paper” enteramente recubiertas por la
imagen del deterioro de periferias urbanas. Pero por todos lados
se asoman barrios abandonados y suburbios: desde la película del
canadiense Stan Douglas que así ve la Detroit del futuro, hasta
los californianos Street Market que siembran la Bienal de cajoncitos
habitables. Si habrá un mundo nuevo nacerá de la descarga del nuevo.
En
el nuevo escenario del Tercer milenio el certamen deportivo se torna
metáfora de la existencia humana
LA
TECNO UTOPIA. Afortunadamente podemos construir
otro mundo, todo hitech. En este terreno, para armar espacios cyber
y fantacientíficos, hay dos maestros del género: Gary Hill y Bill
Biola. El primero, que ha elegido vivir en la tecnologisísima Seattle,
arriba a la Laguna con un video-sound instalación muy teatral; el
segundo juega con proyecciones y contraproyecciones en mega escala.
Pero quien se lleva la palma de artista más tecnológico es una joven
promesa italiana, Alessandra Tesi, invitada nada menos que con su
invención digna de patente: una especie de pared-pantalla sobre
la cual es posible proyectar imágenes también en plena luz con un
gran efecto-pintura final. Tecno-exótico, en cambio, el artista
neo zelandés Peter Robinson, en los Giardines, con su mitología
maorí escrita en código Ascii. También hay lugar en Laguna para
las realidades virtuales y las simulaciones de video game. Lo demuestran
las “Living Rooms” de Charles Sandison, espacios proyectados por
computadoras donde los visitantes ven moverse alrededor de ellos
palabras como Macho, Hembra, Vida y Muerte que empiezan a interactuar
y relatar historias, hasta que un virus letal apaga todo. Es la
“Platea de la Humanidad”: y aquí se empieza desde cero. (arianna
di genova y alessandra mammi, traducido por sandra pacheco)
Bebo
minimal, como snack
NACEN
LOS PUNTOS DE RESTAURANTERíA PROYECTADOS POR LOS ARTISTAS
Por fin se come. Y sin perder tiempo: los kiosquitos han aumentado
y se han vuelto obras. Al primer mordisco del hambre se puede buscar
“Refreshing” «la operación artística tendiente a crear espacio de
servicio«, indica la gacetilla de prensa. La idea es de dos conocidos
operadores culturales Pier Luigi tazzi y Fabio Cavallucci que comisionaron
a artistas internacionales lugares de restaurantería dignos de la
avant-garde. En el Arsenale, Massimo Bartolini ha construído un
espacio minimal con columna sonora creada para la ocasión por el
dy-harker Toek de Radio 100 de Amsterdam.
REFRESCO
FIRMADO
Proyecto del “Rot bostane”, rincón bar de Massimo Bartolini para
el Arsenale.
En la isla de las Vergini, Olafur Eliasson, Tobias Rehberger y
Rirkrit Tiravanija han inventado un fresquisimo bar con techo en
cristal y sistema informático que permite la caída de agua cada
vez que llueva en una localidad tropical. Al mismo tiempo el menú
elegido por los tres artistas ofrece también una especialidad norteña,
el “Shitlamb”. Mientras tanto el León de oro Cai Gui-Qiang despacha
por toda la muestra chinos ambulantes con Risció (carritos) que
llevan refrescos y snack orientales decorados con fotos del director
Szeemann que publicita bebidas y meriendas.
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